Memoria de pantalla y privacidad: qué exigir
Una memoria de pantalla ve tu banco, tus mensajes, tu portal de salud. Eso es lo que la hace útil, y por eso su forma de estar construida importa más que cualquier función. Diez preguntas para hacerle a cualquier app, incluida la nuestra.
En resumen
- Las tres que más importan: ¿se procesa tu pantalla solo en tu Mac?, ¿guarda pulsaciones o audio?, ¿el historial está protegido con Touch ID?
- Después, revisa las exclusiones, la pausa y el olvido con un clic, el borrado real, la exportación y quién la desarrolla.
- Usa nuestra lista gratis para puntuar cualquier app en cinco minutos: funciona en tu navegador y no envía nada.
Una memoria de pantalla es la app más íntima que puedes instalar. Ve todo lo que ves tú. Las buenas lo hacen seguro; las descuidadas lo convierten en un riesgo. Estas son las diez preguntas que nos hicimos al crear DejaVu, y que creemos que deberías hacerle a cualquier app, incluida la nuestra.
1. ¿Dónde se procesa tu pantalla?
La primera pregunta, y la más importante. ¿En tu Mac, o se sube a un servidor para leerla, resumirla o “entenderla”? Si las imágenes o el texto salen de tu Mac, tu pantalla pasa a existir en el equipo de otra persona, sujeta a su política de conservación de datos. Busca una declaración explícita, y una app que siga funcionando con el Wi-Fi desactivado.
2. ¿Qué guarda exactamente?
Las imágenes de tu pantalla y su texto son lo que necesitas para volver a encontrar las cosas. Algunas apps guardan también el audio (tus reuniones, y las personas que participan en ellas) o lo que escribes (las pulsaciones de teclas). Cada una de esas cosas añade riesgo: un registro de pulsaciones atrapa contraseñas escritas en campos normales y mensajes que borraste antes de enviarlos; el audio graba a personas que no dieron su consentimiento. Si no los necesitas, elige una app que nunca los guarde.
3. ¿Está cifrada en el disco?
Cualquier cosa que se ejecute con tu usuario puede leer los archivos de tu carpeta de usuario, malware incluido. Una memoria de pantalla debería estar cifrada, con su clave protegida por el hardware de seguridad del Mac, no guardada en un archivo junto a los datos.
4. ¿Quién puede abrir el historial?
El cifrado sirve de poco si el historial se abre para cualquiera que se siente delante de tu Mac desbloqueado. Busca Touch ID (o una contraseña) para mirar atrás, y un historial que se vuelva a bloquear solo al cabo de unos minutos y cuando se bloquea la pantalla. Y mejor aún si la parte que guarda no puede leer el pasado en absoluto.
5. ¿Qué omite por defecto?
Nadie debería tener que configurar lo obvio. Una app cuidadosa nunca guarda los gestores de contraseñas, no guarda nada mientras escribes una contraseña y omite las ventanas de navegación privada y las videollamadas sin que se lo pidas. Revisa la lista predeterminada.
6. ¿Puedes detenerla con un clic?
Los momentos delicados llegan sin avisar. Deberías poder pausar con un clic y olvidar los últimos minutos con otro, sin abrir los ajustes.
7. ¿Puedes excluir lo que quieras?
Tu banco, tu portal de salud, una herramienta del trabajo que no deberías guardar: tú deberías decidir qué no se recuerda nunca, por app y por sitio web.
8. ¿Borrar borra de verdad?
En un SSD, borrar un archivo no garantiza que desaparezca. Pregunta si al borrar se eliminan a la vez las imágenes, el texto y el índice de búsqueda, y si una copia de seguridad antigua podría devolverlo.
9. ¿Puedes llevarte tus datos?
Las apps se venden, cambian de rumbo o cierran; a Rewind le pasó. Una exportación abierta y documentada hace que tu memoria sobreviva a la app. Y una app que no depende de los servidores de quien la desarrolla sigue funcionando si la empresa cambia de planes.
10. ¿Quién la desarrolla y cómo se financia?
Estás confiando tu pantalla a alguien. ¿Se puede identificar al desarrollador? ¿La app está firmada y notarizada por Apple? ¿Contiene analítica o telemetría? ¿La pagas tú, o la paga otra cosa?
Una nota sobre las promesas de “privacidad”
Ningún filtro es perfecto. Una contraseña escrita en un campo normal, o un código que aparece sin contexto, pueden colarse en la mejor lista de exclusiones. Una app honesta lo reconoce y te da una pausa para los momentos importantes. Desconfía de expresiones como “imposible de hackear” o “100 % segura”.
Revisa cualquier app en cinco minutos
Hemos convertido estas preguntas en una lista de privacidad para memorias de pantalla, gratis e interactiva. Responde pensando en la app que estás valorando: obtendrás una puntuación y las preguntas que vale la pena enviar a su desarrollador. Funciona en tu navegador, y nada de lo que introduces sale de la página.
Y si quieres saber cómo responde DejaVu: sin nube, sin audio, sin pulsaciones, cifrado con una clave protegida por el Secure Enclave, Touch ID para mirar atrás, gestores de contraseñas y ventanas privadas omitidos, pausa y olvido con un clic, borrado real y exportación abierta con Pro. Los detalles están en Cómo protege DejaVu tu memoria.
Preguntas
¿Una app de memoria de pantalla es un programa espía?
Un programa espía te observa para otra persona, sin que lo sepas. Una memoria de pantalla que instalas y activas tú, que lo guarda todo en tu Mac y muestra cuándo está activa, trabaja para ti. Las preguntas de esta página te ayudan a comprobar que una app se comporta realmente así.
¿Es legal usar una app de memoria de pantalla?
En tu propio Mac y para ti, en general, sí. Instalarla en el equipo de otra persona sin su consentimiento no lo es en la mayoría de los países. En un Mac del trabajo, pregunta antes a tu empresa.
¿Una memoria de pantalla debería grabar audio?
El audio capta a otras personas, que no han dado su consentimiento, y plantea problemas legales en muchos lugares. Si no necesitas transcripciones de reuniones, una app que nunca guarda audio es la opción más sencilla.
¿Cuál es el tipo de memoria de pantalla más seguro?
Uno que lo procese todo en tu dispositivo, nunca guarde pulsaciones ni audio, cifre su historial, te pida identificarte para mirar atrás y te deje excluir, pausar, olvidar y exportar.